La paella es otra de mis bestias negras, ya le puedo poner todo el cariño del mundo que no consigo hacer una paella como Dios manda. Mi madre con cuatro gambas congeladas, dos mejillones y cuatro alitas, te hace una paella que no tiene precio. De hecho, se pica con su hermana, (mi tía) que nunca ha conseguido hacerlas mejor que ella, encima vive en Valencia (mi tía), así que la mujer dice que es por el agua, que en Valencia le quedan mejor. A mi tia le salen bien muchas cosas, pero yo creo que es que mi madre, en cuestión de paellas no tiene rival.
Yo lo he intentado muchas veces, y con producto fresco oiga, de primera calidad, y nada, comibles, pasables, pero nada que te haga saltar la lagrimilla. Una pena. Así que tengo que ir intentando hacer otras cosas. El risotto lo tengo controlado, para muestra un botón.
El arroz negro, ya lo había hecho en varias ocasiones con muy buenos resultados, así que el otro día pasé por el mercado y compré calamares y una sepia fresca para hacer uno, pero como en la pescadería habían conseguido salvar la tinta de la sepia, los calamares y su tinta los utilicé para hacer unos estupendos calamares en su tinta (válgame la redundancia) que me quedaron buenísimos, modestia aparte.
Con la tinta de la sepia, la sepia y su propia "salsa", que es, quiero creer ,el hígado del animal, que le da, eso si, un sabor riquísimo a mar a todos los platos a los que se les pone, pues me dispuse ha hacer un arroz negro.
Para ello necesitaba:
- 1/4 kg de arroz,
- La sepia limpia y troceada
- Una cebolla de Figueres picadita
- Aproximadamente 3/4 de caldo de pescado,
- 1 dientes de ajo,
- 1 vaso pequeño de vino blanco
- Aceite, sal y pimienta.
En una paellera, puse primero, a dorar los dientes de ajo y cuando comienzan a dorarse le añado la cebolla. Cuando está pochadita le añadí la sepia troceada con su "salsa" intentando removerla para que se mezclen los aromas de la sepia, con del ajo y la cebolla, (digo intentando, porque a veces la sepia salta que da miedo) si se ve que los ajos se comienzan a quemar, se sacan, que si no luego amarga el plato.
Después le añado el arroz, sofriéndolo durante un minuto (si se quiere se puede poner un poco de pimentón, yo no le pongo, porque normalmente utilizo de la vera y tiene un sabor demasiado fuerte para este plato, pero es sólo mi opinión) Entonces vertí el caldo caliente y el vaso de vino donde había disuelto la tinta de la sepia. Se deja un par de minutos y se rectifica de sal y pimienta, dejandolo unos diez minutos a fuego fuerte y después cinco minutos más a fuego medio-bajo. Pasado ese tiempo, se retira del fuego y se deja reposar un par o tres de minutos más tapado con un trapo limpio.
Quiero advertir que en el arroz, el tema de los tiempos es más o menos orientativo, por lo menos yo lo voy probando, a nosotros no nos gusta el arroz muy pasado, con lo cual, voy mirando que no se pase a base de probar y volver a probar.
En conclusión, el arroz negro-negro no quedó, pero quedó buenísimo, que a fin de cuentas es lo que vale. Lo que no me quedó como quería es el all i oli, que intenté hacer de todas las maneras posibles, es decir, a mano primero, con
Que le voy ha hacer, si es que no puedo con él, no puedo, no puedo.
Lkr