jueves, enero 03, 2008

Pastitas De Calabaza Y Tortas Finas (o algo así)

Cada Navidad mi madre hace unas pastas, supongo que las deben hacer en muchas regiones igual pero para mi son las típicas de mi madre. Una amiga suya le manda por noviembre, un par de calabacitas, para guisar y para confitar.
Pues bien, la de confitar la guarda, hasta que llegan las fiestas de Navidad, que supuestamente, ya ha adquirido el punto exacto de madurez para su cometido y entonces prepara unas Pastitas de Calabaza Confitada y unas Tortas Finas que son nuestra delicia y nos hace retroceder en el tiempo.
Mi madre se va haciendo mayor y cada vez le cuesta más hacer las cosas, (bueno, más que hacerlas ponerse, luego una vez puesta no hay quien la pare) así que este año como se hacía la remolona, yo me presté voluntaria para hacerle de pinche y, una vez más, en plan reportera dicharachera, tomar notas y fotos de todos y cada uno de los pasos que da para hacer esas delicias con las que año tras año nos ha estado agasajando.
Cuando llegué, ella ya tenía confitada la calabaza, pero me explicó detalladamente que el día de antes, la puso ha hervir con su piel en agua abundante, y un limón partido a cuartos. (Lo tuvo que hacer en dos veces porque no tiene ollas tan grandes como para cocer semejante calabazón todo en una) Una vez hervida, con una cuchara fue sacando
toda la pulpa de la calabaza y separando las pepitas y en un colador la dejó escurrir durante la noche.
A la mañana siguiente, ya escurrida, la confitó en una sartén con aproximadamente algo más de 1/2 Kg de azúcar, el zumo de un limón y un poco de agua en la que habían sido hervidas el día anterior. Y entre hora, hora y media,
ya la tenía confitada. Según me dijo, es cuestión de ir dándole vueltas para que se deshaga el azúcar y se mezcle bien. Un curro vamos, y eso que no quería ponerse!!

Así que como el trabajo duro ya estaba hecho, inmediatamente nos pusimos manos a la obra, codo con codo. Ahora necesitábamos para la masa:
(Las medidas, como buena madre mayor de 70 años son siempre orientativas, yo digo lo que pusimos pero más bien a ojo)

  • 1 kg y medio de harina

  • 2 cucharadas (pero no soperas, si no de cucharón) de azúcar

  • 2 vasos de agua, pero de anís (adivina cual)

  • 3 vasos de aceite (Mi madre gasta un aceite de sabor bastante fuerte, así que le pusimos 1 de oliva y 2 de girasol, aún así se notaba el sabor del aceite)


Entonces, en una fuente honda, en este caso, relativamente honda, pusimos la harina, el azúcar y el anís, y calentamos un poco el aceite en una sartén, no mucho, solo que cogiese temperatura para que el calor deshiciese el azúcar. Mientras ella añadía el aceite con cuidado yo lo iba meneando, hasta haber echado todo el aceite, después, como con el cucharón de madera era un poco difícil de mezclar, le dimos primero con las
manos en el bol y luego amasándola en la mesa. Ahí mi madre me dio una lección magistral de amasado que yo creo que nunca podré superar. Es lo que tiene no tener Princess, ni Thermomix, ni nada por el estilo.
(Me pareció tan chulo que al final del post y por si no se ve muy bien el enlace he colgado el vídeo que le grabé en plan cutre con la máquina de fotos.)
En fin, a lo que íbamos, una vez bien amasada ya era cuestión de ir cortando en redondo la pasta y rellenándola de la calabaza confitada, se cierra, se sella con un tenedor y se coloca ordenadamente y sin que se toque en la bandeja del horno. El horno de mi madre (es particular, si) es de gas, es una cocina antigua, lo cual da más intriga al asunto, porque primero tienes que poner el fuego por abajo, una vez están hechas, se enciende el fuego por arriba. No tiene temporizador, con lo cual, lo único que puedes hacer es ir echándole un ojo, y cuidadito, no se apague en un abrir y cerrar de puerta. Si no recuerdo mal, estaban entre 10 y 15 minutos de cada lado. Ya digo, controlando. El caso es que tienen que quedar más o menos
así. Luego, se rebozan en azúcar y ya están listas, para dejar enfriar, lo justo, e hincarles el diente. Así sucesivamente hasta acabar, o la pasta o el relleno. En este caso como quedaba muy poco relleno y bastante pasta decidimos hacer una bandeja de Tortas Finas, (las llaman así porque son parecidas al mantecado, la diferencia es que se hacen con aceite, no con manteca, de ahí su nombre) le añadimos un poco de levadura Royal, una pizca solo. Las cortamos con un corta pastas que tiene más años que yo, de forma de corazón, y lo mismo que antes; horno, control que no se quemen, puerta abierta, puerta cerrada y si no recuerdo mal estuvieron listas con algo menos de 10 minutos por cada lado.

En total nos salieron unas 40 Pastas de calabaza y 20 de Tortas finas.

Y las semillas las tostamos con sal y me las comí por la tarde en una sentada.

Lrk

Igual no soy imparcial, porque claro, es mi madre, pero creo que merece la pena perder un minuto en verlo.


jueves, diciembre 27, 2007

Descubrir Cuina (Otra Vez)


El otro día, y después de mucho tiempo sin hacerlo, me di una vuelta completa por todos, los blogs que tengo enlazados, y algún que otro que empiezo a conocer, y cual fue mi sorpresa al descubrir en el de A taula y en La cunia de casa que estaban muy contentos porque en la revista Descubrir Cuina, no solo les nombraban si no que además, en el caso de A taula, ponían una imagen de uno de sus posts. Me alegré mucho por ellos porque estas cosas hacen ilusión pero sobre todo por esto------------>>

No es solo porque los que he marcado con rojo los leo, es que además son amigos, y con la única pretensión de informar, dar una opinión y siempre, siempre desde el respeto.

Teniendo en cuenta que para mi esta revista es, a mi entender, aquí en Catalunya, un punto de referencia para los que nos gusta la gastronomía (cosa de la que ya hablé en su día)
me puse tan contenta que es como si me hubiesen nombrado a mi.!!

Felicidades chicos!!!

Bueno en el caso de Estintobasico, Felicidades chica/0s!!!

Lrk.

El articulo se puede leer enterito y perfectamente aquí lo he tomado prestado del Blog de Gemma, que no solo cocina bien sino que además hace unas fotos estupendas.


martes, diciembre 25, 2007

Garbanzos Con Butifarra Negra

Estos días son fechas de exceso. Empezamos excediéndonos con la típica cena de empresa, y desde ese día es un no parar hasta el roscón de Reyes. Pero, es lo que hay, ya se sabe.
En mi caso empezó hace una semana con la cena, baile, más baile, y después almuerzo. Somos "asín" y no tenemos fin. El caso es que mis "compis" se dejaron convencer por una servidora de ir a almorzar un platazo de los que tuvieran en el "Bar Pinotxo" Desgraciadamente a las horas que nos presentamos Juanito solo tenía pastitas y cafés con leche, que nos sentaron de miedo a esas horas. De todos modos, he de decir que pese al desencanto de no poder meternos entre pecho y espalda un "cap i pota" o unos "chipirones en su tinta" no nos fuimos con mal sabor de boca, porque la amabilidad de este hombre no deja de sorprender y nos fuimos gratamente satisfechos, si no por la comida, si por el trato amistoso que nos brindó, teniendo en cuenta que nuestras pintas a esas horas de la mañana no eran de lo más "fashion".
Por eso cuando me recuperé de los excesos no pude hacer otra cosa que preparar unos Garbanzos con butifarra negra, como explica (aunque con alguna, mínima, que otra variante) en
su libro.


Los ingredientes son estos:
  • 250 gr. de garbanzos cocidos
  • 1 butifarra negra desmenuzada (Yo la piqué en la picadora)
  • 2 cebollas tiernas cortadas pequeñas
  • Unos trocitos (lo que admita el colesterol de cada uno) de tocino entreverado cortado pequeño
  • 1 diente de ajo
  • Una ramita de perejil
  • Aceite
  • Sal Maldón.

Se calienta el aceite y se fríe el tocino entreverado hasta que quede crujiente, reservándolo. En ese mismo aceite se pone a pochar la cebolla tierna, cuando está blandita y dorada se añade el ajo y el perejil, se saltea un poco y se añade la butifarra picada y se sigue salteando. (En este caso yo la piqué en la picadora porque la butifarra que tenía era un poco consistente. Si es más tierna, en el libro pone que se vaya desmenuzando hasta que esté deshecha) Después se añaden los garbanzos, se mezclan bien con el resto de los ingredientes y se emplatan poniendo el tocino, unas gotas de aceite de oliva y un poco de Sal Maldón.

Lrk.

lunes, diciembre 17, 2007

Estofado De Ternera Al Vino Del Montsant

O lo que viene a ser la versión libre del Boeuf Bourginon. Libre porque en realidad todo parecido a la receta original es pura coincidencia, empezando porque ni está hecho con buey ni con Borgoña...Aún así quería hacer algo parecido, pero como una es como es y decide hacer las cosas el mismo día que se le ocurren pues tuve que hacer múltiples variantes.

Para empezar según leí, tenía que dejar la carne marinando 12 horas mínimo, yo la tuve 2 y por supuesto no podía utilizar un borgoña de los que tiene mi Maxi en su nevera de vinos, porque aprecio mi vida. Así que cómo habíamos tomado un Etim del 2002 la noche anterior que no nos había gustado mucho, sin pedir permiso a nadie lo utilicé para este cometido, aún así me gané una bronca...Que paciencia Dios mio!!.

Los ingredientes que utilicé son:

  • 300 gr. de ternera
  • 1/2 litro de vino tinto (en este caso Montsant)
  • 4 chalotes , 1 pimiento verde y 1 zanahoria, cortadas en brunoise
  • 1/2 puerro de la parte centro (ni la verde ni la más blanca) cortado a rodajas bien finitas
  • perejil picado
  • 1 bouquet garnis
  • 1 ramillete de perejil, cortadito muy pequeño
  • 1 tomate rallado
  • 1 tomate y medio seco partido a tiritas muy finas
  • 1/4 de fumet de jamón que era el único que tenía en el congelador.
  • 4 vasos de agua, aunque eso lo fui echando a ojo
  • 2 patatas grandes
  • Harina, para rebozar la carne
  • 4 granazos de pimienta de Jamaica
  • Aceite de oliva, sal y pimienta molida

Pues como iba diciendo, primero puse la carne a marinar con el medio litro de vino y le fui añadiendo las verduras según las iba cortando. El perejil, la zanahoria, los chalotes, el pimiento, el puerro, el bouquet garnis, y los granazos de pimienta de Jamaica. La dejé a temperatura ambiente en la cocina, ahora se puede que hace frío, y tapado. De tanto en tanto le daba un meneo, para que se mezclara bien la carne con las verduras y el vino, no se si eso fue bueno o malo o indiferente, pero yo lo hice. Pasadas ya las dos horas más o menos, saqué la carne, la espolvoree con harina y la doré con un poco de aceite. Mientras se iba dorando la carne, colé la marinada reservando las verduras por un lado y el vino por el otro.
Cuando ya vi que estaba doradita, la saqué y la salpimenté un poco. En el mismo aceite doré las verduras para, una vez que habían cogido buen color, sacar los granazos de pimienta, añadir el tomate rallado, el tomate seco y bajar el fuego para que se pochasen. Una vez estuvieron las verduras blanditas, añadí las patatas peladas y cortadas a pellizcos. Las mezclé bien con las verduras, añadí la carne, el bouquet garnis todo el vino de la marinada, el fumet de jamón caliente y un vaso de agua también caliente. Y ahí lo tuve haciendo chup-chup como una hora, hora y media, controlando que no se pegase y que no se quedase seco. Le eché como tres vasos de agua más. En este punto ya pedí consejo a uno de mis catadores profesionales en esta ocasión Mi Máxi. Arreglamos de sal y pimienta y lo dimos por terminado. Mientras comíamos los primeros, reposó en su cazuela tapado como media hora, tres cuartos.

En cuanto al vino que tomamos, mi Maxi volvió a acertar de lleno con un Château La Graviere del 2000, el cual merecía mención aparte, pero me pilló tan de sorpresa que no tomé notas para poder dedicarle un post como Dios manda. Espero que compre alguna más y lo explicaré como se merece.

Ahora que hace frío apetecen este tipo de guisos y la verdad, no se como estará el Boeuf Bourginon porque no lo he probado nunca, y lógicamente no se le puede parecer, pero mi guiso (y no es porque yo lo diga ) estaba rico de llorar. Hasta repetí un poco más!!.

Como ahora no hay que lucir las carnes...

Ya llegará el verano ya...

Lrk

sábado, diciembre 08, 2007

Lentejas Con Mollejas De Pato Confitadas

Todo empezó un día un día que bajé de mi Luna y me puse ha hacer zapping a una hora que no es de las mías y haciendo esto me topé de morros con el programa de Eva Argiñano, de Hoy cocinas tu . Como lo dan en un horario un poco intempestivo, por lo menos para mi, no lo había visto nunca, y como en su dia había leído la experiencia de Garbancita , me quedé a verlo. En este momento me reservo la opinión del programa, ya que creo que habría que dedicarle un post. El caso es que presentaba una ensalada muy chula hecha de verduras tibias y mollejas de pato. Como la vida está llena de casualidades, casualmente por la tarde fui a comprar al Gourmet del Corte Inglés y me topé con estas mollejas de pato confitadas , las cuales, fueron a la saca.

El caso es que en principio las utilicé para alegrar las ensaladas, como había visto hacer en el programa,y que así mi Mini Yo comiese algo de verde, que no me come nada (de verde). Pero un día de esos que aprieta el hambre y no sabes que hacer, ni tienes nada en la nevera a excepción de una cebolla tierna, un bote de lentejas pardinas, y las mollejas, y el hambre ya se sabe que agudiza el ingenio y mi Maxi, que es más grande, tiene más hambre y por lo tanto más ingenio, me dijo:

-Porque no haces algo con las mollejas, porque no las haces con las lentejas a ver que tal??.

Y lo hice.

Y el resultado fue espectacular.

Confité muy bien la cebolla tierna (ese es en realidad el único secreto), añadí las mollejas partidas a trocitos, lavé bien las lentejas de bote y las añadí a la sartén, las saltee y ya. Una vez servidas en el plato les añadí un poco de sal Maldón y parece mentira que una cosa tan sencilla pueda estar tan buena.

Desde entonces en mi casa no falta el bote de mollejas confitadas de pato. Por cierto que he probado de la marca Delicass y me gustaron más las primeras que compré. Aunque el resultado de las lentejas sigue siendo igual de bueno.

Lrk

martes, diciembre 04, 2007

Anchoas Caseras Al Estilo De Sant Feliu De Guíxols - EL RESULTADO

Hace algo menos de nueve meses, que mirando recetas encontré la de cómo hacer anchoas al estilo de Sant Feliu de Guixols, pensé probar de hacerlo y lo expliqué por aquí. Bueno pues haciendo caso del Sr. Pla, las he dejado bastante tiempo para que se hicieran mejor. (Eso y que una tiene una cabeza que pa que)

El caso es que los resultados no han sido todo lo satisfactorios que esperaba.

Compré otras en el mercado para poder compararlas. A ver si adivináis cual es cual.

Con el aceite no se nota mucho la diferencia. Visualmente están más secas y menos tersas aunque si se hidratan bien hay que fijarse un poco. Pero lo que realmente importa es el sabor, y el sabor sí es diferente. No están malas, sencillamente no saben a anchoa, se parecen más a unas “arengadas”.

La carne de estas “anchoas” es más seca, gustosas, si, los granos de pimienta que le puse le dan un punto diferente, pero no es tan suave ni tan fina como las anchoas verdaderas, es decir las compradas. En definitiva, no me han acabado de gustar, y no creo que las vuelva ha hacer. A menos que caiga en mis manos otra manera de hacerlas. Ahora mismo no se que es lo que ha fallado...

Por cierto, he de aclarar, que dentro del tarro de cristal y cerrado, no hacía ningún olor. De hecho, colocadas al fondo de la nevera, casi me olvido de ellas.

Lrk

En esta fotico se ve un poco mejor la diferencia de cual es cual.
¿A que si??

lunes, noviembre 19, 2007

Pollo Rustido

Normalmente voy a comprar siempre al mismo sitio. La típica tienda-carnicería-pollería-charcutería de barrio, por calidad, comodidad y confianza. Cuando están de vacaciones tengo que buscar donde pueda comprar lo que necesito y cumpliendo como mínimo el primer motivo por el cual voy a la "CARMEN"(así se llama), la calidad. Bien, pues el otro día le fui infiel. Estaba en el mercado del barrio haciendo cola en la charcutería de mi madre para comprarle unas cuantas cosas que necesitaba y por el rabillo del ojo veo que se mueve un pollo con patas. La parada vecina era una pollería. Moví un pie y cambie de lugar. He de decir que me encantan las patas de pollo, encuentro que le dan un gusto especial al caldo, y además de estar ricas son entretenidas de comer, en fin para mi es una gran perdida que los pollos vengan cojos. El caso es que tenían pollos de corral (que son los que tienen patas) de dos clases diferentes, y el que mas me gusto fue el mas pequeño, de carnes prietas, no tan amarillo como el resto y que resulto que era el que se había quedado la dependienta porque era el mas caro (y que me ofreció amablemente) ya que había sido alimentado íntegramente con maíz cereales y leguminosas sin aditivo y además para los incrédulos llevaba su certificado. Nunca hubiera imaginado que en el mercado de mi barrio pudiera encontrar algo así. Aunque de hecho ya me advirtieron que si quería otro en otra ocasión debería encargarlo. En definitiva, el pollo peso unos dos Kg. y medio y me costo alrededor de los 18 Eur. Vale, no es barato, pero si nos compramos un cuarto de solomillo de ternera nos sale por el mismo precio. Porque no de tanto en tanto nos damos un homenaje- porque yo lo valgo, y cocinamos un pollo como Dios manda??. Como los de antes. Como los que hacia la mami o la yaya....

Este pollo a mi entender no necesitaba grandes elaboraciones o ingredientes, solo tiempo y como no, cariñin.

INGREDIENTES

  • Un pollo de corral partido a trozos regulares
  • 3 cebollas “grandecicas” (en este caso de Figures)
  • 2 tomates rallados
  • Aceite, sal, pimienta, azúcar moreno
  • Un bouquet garnis ( o lo que viene a ser un farcellet d'herbes o un ramillete de hiervas compuesto de orégano, laurel ajedrea y tomillo)

Y para la picada

  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • Unas hebras de azafrán
  • Unas cuantas avellanas, piñones y almendras
  • Pan tostado
  • Un poco de whisky y un poco de vino blanco

En primer lugar, en una cazuela de barro con aceite de oliva no demasiado fuerte, confite los tres dientes de ajo, golpeados y con piel y las hojas de laurel troceadas sin dejar que se quemen, con la finalidad de aromatizar el aceite. Cuando se han dorado y han cumplido su función se sacan, se pelan y junto con los trozos de laurel, se reserva con el resto de ingredientes de la picada.

En ese aceite ponemos el pollo, que ya estará salpimentado, a freír a fuego fuerte cuando esta doradito lo sacamos y reservamos. En el mismo aceite doramos la cebolla y cuando empieza a coger color añadimos el pollo, los tomates rallados ya salpimentados y con un poco de azúcar moreno y el farcellet d’herbes. Tapamos y lo dejamos que se vaya haciendo a fuego medio durante media hora, vigilando que no se pegue y meneándolo de tanto en tanto para que vayan mezclándose los sabores bien. Mientras en el vaso de la picadora ponemos los ajos fritos, los trocitos de laurel, los frutos secos, el pan tostado y un chorrito de coñac. Lo trituramos todo. Añadimos el azafrán que habremos tostado para activar su aroma y volvemos a triturar. Tiene que haber poca cantidad de azafrán, sobre todo en este caso que lo que queremos es realzar el sabor del pollo. En fin, pasada la primera media hora de cocción añadimos la picada, y un chorrito de vino blanco y se deja media horita mas con el mismo fuego. Y ya esta. El pollo realmente estaba jugoso, y si que tenía un gusto diferente, como a maíz. Algo que ya note cuando lo doraba, creo, igual me sentí influida por la nota...no se, lo que se es que quedo muy bueno, y como en el anuncio de Heno de Pravia nos trajo recuerdos de la niñez.

Acompañamos el platillo con un fantástico Baron de Chirel del 2001. Elección acertada por parte de mi Máxi ya que es un rioja frutal y elegante, donde la sutileza que presentaba el vino, no se comía el plato, en esencia sencillo, sino que lo redondeaba.

Lrk.