
Estoy que no quepo en mi de gozo, y este mismo a la vez me embarga.
En esta ocasión La Olla Suiza ha pensado en mi para que sea la anfitriona del décimo cuarto evento del Hecho en Mi Cocina. Estuve pensando en un ingrediente que diera juego y estuviera rico y fuera asequible…
Y no terminaba de tenerlo claro. Lo comenté en casa y mi Maxi fue el que me dijo que porqué no del champiñón, y oye, me pareció perfecto. Cumple todos los requisitos y además me encanta, de hecho, es uno de los ingredientes que nunca faltan en mi nevera por socorrido, por sabroso, por económico, porque me gustan todas las setas y esta es la única que puedo tener todo el año fresca y además tengo la teoría que si no fuera cultivable, tendría otro precio. Algo parecido a lo que le pasa a las sardinas, pero en seta, vamos.
En el mismo momento en el que contesté a
Y el otro ESTE,
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CARPACCIO DE CHAMPIÑONES
Había una vez un restaurante que se llamaba ARCANO al cual yo era muy aficionada por la sencillez de sus platos y de su materia prima en general y de
En fin, por lo menos el carpaccio lo sigo haciendo y lo sigo comiendo en casa, así pues para el que yo hago solo se necesita:
- Champiñones (of course)
- Vinagre de Módena
- Un buen AOVE
- Sal Maldón
- Una pizca de orégano
- Unas cuantas avellanas tostadas y picadas
- Un poco de pimienta (en este caso suelo utilizar las 5 pimientas en molinillo, es más suave)
Se lavan muy bien los champiñones porque se van a comer crudos y es importante que no tengan tierra, se cortan a laminas lo más finas posibles, no vale comprar el champiñón ya laminado, ya se que es más cómodo, pero no está tan sabroso y además las laminas son demasiado gordas. Se colocan en el plato y se aliñan con bastante vinagre de Módena, es aconsejable utilizar para esto un spray, queda más repartido el vinagre, pero vamos que yo antes no tenía y me apañaba como podía y bien contenta que estaba. A continuación se añade el aceite y la sal se da la vuelta a los champis y se vuelve a poner un poco más de vinagre, aceite y sal, la pimienta recién molida, el orégano y las avellanas. Entonces la cocinera (en mi caso/a yo) se come uno para ver si necesita rectificar de aceite o vinagre, si está ok, a la mesa y a comer.
Más fácil imposible. ¿Qué no?
Lrk